Lun. Sep 13th, 2021

Las e-bike son uno de los medios de transporte favoritos de los habitantes de muchas ciudades del mundo. Permiten trasladarse de un lugar a otro de forma rápida, cómoda y segura. El origen de la bicicleta eléctrica se remonta al siglo XX y ha cambiado de manera progresiva hasta convertirse en uno de los vehículos más populares en la actualidad.

Hoy es posible hallar muchos modelos con una gran variedad de colores y complementos muy útiles para los usuarios. Por eso, es preciso conocer más acerca de ellas. Cada dato no sólo es una muestra del origen de la bicicleta eléctrica sino de su evolución, ofreciéndonos modelos con mejores tecnologías e influenciando las formas de movilidad personal en las grandes metrópolis.

Los primeros prototipos

Antes de la invención de las bicicletas convencionales y eléctricas, se crearon los velocípedos. Estos ejemplares se presentaron por primera vez en el siglo XIX y fueron una gran influencia para el desarrollo de otros sistemas de transporte similares.

De este modo, las principales patentes de e-bike se otorgaron en 1985 y en 1987. Ogden Bolton Jr construyó un modelo que, a pesar de no tener pedales que le permitieran impulsarse, tenía un motor situado en la rueda trasera con amperaje de 100 A para moverse de manera automática.

Imagen de Velocípedo F. A. Brockhaus, Public domain, via Wikimedia Commons

Por su parte, el prototipo de Oseas W. Libbey tenía algunas variaciones en cuanto al motor eléctrico. Este, además de ser doble, estaba ubicado en el eje central de la bicicleta.

A partir de ahí, muchos inventores pudieron trabajar en otros diseños, perfeccionándolos poco a poco.  Igualmente, les implementaron nuevos mecanismos para un mejor funcionamiento y rendimiento.

Cambios progresivos

Con las nuevas tecnologías fue posible sustituir las grandes piezas por otras más compactas. Aunque en el origen de la bicicleta eléctrica las baterías solían tener un peso de alrededor de 20 kilogramos, luego pasaron a ser más ligeras. En lugar de fabricarlas con plomo, se emplearon materiales de menor densidad, tales como el níquel y el litio.

Por otro lado, los motores dejaron de ser cuadrados y de gran tamaño. Muchos fabricantes decidieron implementar distintos métodos con los que se crearon diseños más pequeños que no ocuparan demasiado espacio.

Años después se incorporaron generadores, sensores y controles de potencia, detalles muy importantes que sirvieron para complementar los sistemas de asistencia. Su integración ayudó a mejorar la experiencia en diversos terrenos, a tener la estabilidad necesaria y un buen manejo de los movimientos para conducir con fluidez.

Imagen cedida por eshoradecambiarlahistoria.es

El auge de las bicicletas eléctricas :

Las e-bike se convirtieron en una estupenda solución en momentos muy críticos de la historia, tales como la segunda guerra mundial y la recesión de la década de los 70. Ambas situaciones tuvieron una influencia negativa en el sector petrolífero y en los sistemas de transporte. Por eso, este medio representó una gran alternativa para movilizarse.

Igualmente, continuaron aumentando su popularidad aún después de muchos años por su accesibilidad y sencillez. Se caracterizaban por ser económicas y muy prácticas, mientras que su uso resulta muy favorable para el planeta, lo que ha captado la atención de las nuevas generaciones.  

E-bikes en la actualidad

Las bicicletas eléctricas han tenido un crecimiento exponencial en varios países. Desde hace algunas décadas, muchas empresas han comenzado a fabricarlas con materiales sustentables que no causan daños en el ambiente.

Los diseños son más versátiles y muchas de ellas son plegables. Esto hace que sean más fáciles de trasladar o guardar para que no ocupen demasiado espacio. Además, los costes de mantenimiento son más bajos en comparación con otros vehículos. Además, hace que el cuerpo se mantenga en constante movimiento, aportando increíbles beneficios a la salud.

Asimismo, existen modelos con baterías auto recargables, lo que les da suficiente energía para hacer recorridos de hasta 25 km por hora, bien sea en las calles o en terrenos de montaña. De igual manera, las ciclovías son cada vez más comunes, lo que ha hecho posible que los habitantes tengan un espacio ideal para conducir de forma segura y confortable.

El origen de la bicicleta eléctrica marcó una gran diferencia en los sistemas de movilización. Al poseer tantas virtudes, ha conseguido prevalecer y destacar entre los medios de transporte convencionales, posicionándose como uno de los favoritos de personas de todo el mundo.

Por gloria

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